De este pozo se nutre uno de la abundancia al resguardo del mundo. El camino invita ya a recordar que los tesoros se hallan ocultos y que al llegar nos espera la paz anhelada y sus bondades. Aquí, adobe y piedras, tejamanil y bellas artesanías nos recuerdan que en la sencillez está la belleza.
Este terruño te espera para que llegues a habitarlo.