Al resguardo de las montañas se vive Malinalco, lugar sagrado
donde águila y jaguar se vuelven luz y sombra,
dualidad perfecta: Ometeotl

VENTA DE BIENES RAÍCES

Rodéate de abundancia. Adquiere belleza y tradición.
Vuélvete sostenible. Siembra vida.

VIVIR EN MALINALCO

Aquí el agua se abre paso en el corazón de la tierra, cuchicheando entre las raíces, luego asomada en el apantle, o a coro en el río que se apresura en la cascada; y en los ojos de agua donde brota deseosa de ser espejo del cielo.

Dos estaciones rigen el paisaje en Malinalco: lluvias y secas. El verano y el otoño son absolutos, contemplativos y exuberantes. En invierno y primavera el sol se entierra destiñendo cerros y valles; y en el fondo dorado, las flores salpican el paisaje mientras aguardan la llegada de los vientos, para esparcir las semillas que han de echar raíces en el arribo del temporal. Así es vivir en Malinalco.