Al final del pueblo, donde acaba el barrio de San Martín, surge este balcón natural con espacios de luz y sombra al pie de la montaña. Este lugar, privilegio de la naturaleza, mira en primer plano a las montañas donde se posa el sol y hacia un horizonte espectacular lleno de milpa, caña y flores y luego en perspectiva ante un horizonte impactante hacia la cordillera donde nace el Sol. Disponibles 55,000 metros cuadrados.