Este valle de siembra mira sin obstáculos las montañas en 350 grados y se llena del verdor cuando el temporal llega.
Un riachuelo acompaña la vida durante todas las estaciones en la colindancia donde sale el sol y alegra con su andar a las yeguas que vienen a dar a luz a sus potrillos.
Un lote gemelo y colindante esta disponible con las mismas medidas y características.